Comunidades indígenas de diversos puntos del país ofrecen al turismo espacios de recreación, degustación de gastronomía autóctona, paseos por su territorio y la posibilidad de convivir con familias locales en su propio hábitat y compartir quehaceres cotidianos, además de actividades convencionales como trekking, esquí y escalada, informa Télam en su portal de noticias. Muchas de estas comunidades forman parte de la Red Argentina de Turismo Rural Comunitario (Raturc).

Entre las opciones están las que ofrecen sólo compartir el día, como algunas comunidades guaraníes de Misiones y Jujuy, y otras que proponen actividades recreativas, como el esquí en el complejo mapuche Batea Mahuida, de la comunidad Puel, en la localidad neuquina de Villa Pehuenia.

Hay propuestas de turismo de aventura, como el ascenso en alta montaña en la comunidad kolla de El Moreno, con subida al Cerro Chañi, que con sus 5.896 metros sobre el nivel del mar es el más alto de los Andes jujeños, y los también kollas de Tolar Grande, Salta, que hacen ascensos al Cerro Macón, de 5.611 msnm.

La Comunidad Tulián, del pueblo comechingón de San Marcos Sierra (Córdoba), brinda alojamiento en el hostel La Chacana, y los de San Francisco de Alfarcito, localidad ubicada a 3.509 msnm en la puna jujeña, cuentan con la Hostería Comunitaria “Espejo de Sal”, cuyo nombre refiere al fenómeno que se forma cuando las salinas de la zona se cubren de agua.

Cómo y cuándo surge

Ramiro Ragno, referente del equipo técnico de la Raturc, dijo a Télam: “el turismo comunitario de gestión campesina e indígena nació en Argentina principalmente en las comunidades mapuches que están vinculadas a Parque Nacionales”. Explicó que no se basan en el concepto de “turismo indígena”, porque se confunde a los indígenas como atractivo y no se los toma como gestores de turismo. “Estamos vinculados con otras redes como la Red de Turismo Comunitario de Bolivia, que son todas comunidades indígenas, y la Red Indígena de Turismo Comunitario de México”, agregó.

La Raturc nuclea a casi 100 experiencias de gestión colectiva asociativa: unas 80 de comunidades de pueblos indígenas con personerías jurídicas y otras 20 de experiencias campesinas de agricultura familiar conformadas en asociaciones civiles, cooperativas u organizaciones informales.

Un 70% de las experiencias comunitarias está en el noroeste y el resto se encuentran distribuidas a lo largo y ancho del país.

Para obtener más información sobre estas propuestas de turismo comunitario se pueden consultar los sitios www.instagram.com/redargentinaturismocomunitario/ y https://fundacionbuenavida.org/ y escribir a turismocomunitarioargentina@gmail.com.